El buen vivir

Fotografía, vídeo, 2020. En proceso.

El buen vivir

Fotografía y vídeo, 2020. En proceso.

Durante la crisis del COVID-19 los peces volvieron a los canales de Venecia, los jabalíes bajaron hasta la Diagonal de Barcelona, y los delfines se acercaron a las costas Baleares. Después del Tsunami en Japón, en la zona arrasada por la ola, al cabo de unos meses las ostras presentaron un tamaño que jamás habían visto los pescadores de la zona.

Sumak Kawsay es una palabra quechua referida a la cosmovisión ancestral de la vida. Desde finales del siglo XX es también un paradigma epistémico y una propuesta política, cultural y social desarrollada principalmente en Ecuador y Bolivia. En Ecuador se ha traducido como “Buen vivir” aunque expertos en lengua quechua coinciden en señalar que la traducción más precisa sería la vida en plenitud. En Bolivia la palabra original en aimara es Suma Qamaña que se ha traducido como “Vivir bien”.
El Sumak kawsay es un paradigma que se establece en cinco principios:
Tucu Yachay: sin conocimiento o sabiduría no hay vida
Pacha Mama: todos venimos de la madre tierra
Hambi Kawsay: la vida es sana
Sumak Kamaña: la vida es colectiva
Hatun Muskuy: todos tenemos un ideal o sueño

1 de mayo: Hace un par de días fue el día de la danza, hoy es el de la trabajadora y el domingo es el de la madre. Estas son unas frases de la coreografía que practicamos tres veces al día para recuperar la movilidad de su mano desde que empezó la fase de confinamiento.

Mientras y después del periodo de confinamiento y alerta sanitaria pregunté a personas de mi entorno cercano y virtual que definirían como el buen vivir, y mayoritariamente me enviaron sus repuestas mediante redes. El sonido del vídeo lo dibujan 40 de estas definiciones leídas por lectores de texto online gratuitos.

26 de mayo: Este pájaro ha entrado en el salón de casa, después de un golpe fatal mi padre le ha intentado practicar la reanimación cardíaca.

#cuidados #biodependencia #cuerpo #afectos
Este proyecto lo estoy desarrollando en el espacio doméstico desde el confinamiento y lo seguiré formalizando en el marco de la residencia El Buen vivir en Karrantza